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Presidente Cerén inaugura puente binacional “La Hermandad”, Frontera Anguiatú

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El Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, el Embajador de México en El Salvador, Orlando Arvizú Lara, y el ministro de Obras Públicas, Eliud Ayala, inauguraron este martes, el puente binacional “La Hermandad”, ubicado en el recinto fronterizo terrestre El Salvador-Guatemala, Cantón El Brujo, Caserío Anguiatú, Metapán, Santa Ana.

Redacción: El Periodista         Foto: cortesía MOP 

 

La obra se enmarca en el Programa de Infraestructura Vial Estratégica para los departamentos de Ahuachapán, Santa Ana, y La Libertad, a través de los Fondos Yucatán, por $144,7 millones, aprobados en agosto de 2015, por la Asamblea Legislativa.

El 45.6 % del total, es donación del Gobierno de México, y el financiamiento para el puente Anguiatú proviene de estos fondos. Incluye el proyecto en ejecución de Ampliación a 4 carriles de la Carretera al Puerto de La Libertad y la Construcción del By Pass de La Libertad, y próximamente la construcción de otro puente fronterizo, el Manuel José Arce. 

Es una apuesta nacional de logística e integración regional. Posee un importante rol estratégico para el comercio y la integración con la región y está dentro del programa de infraestructura logística prioritaria como parte de nodos fronterizos incluidos en la Política de Movilidad y Logística que impulsa la región centroamericana. Puente1Principal

El nuevo Puente “La Hermandad”, tiene una longitud de 40.40 metros y 20.10 metros de ancho, y una altura de 1.80 metros, tiene una capacidad para soportar 40 toneladas de peso, y una vida útil de más de 50 años. Beneficiará a 347,159 personas y fue ejecutado con una inversión de $3, 595,609.49. Fueron más de 148 trabajadores, entre hombres y mujeres los que participaron en el proceso constructivo.

Por este puente se moviliza un tráfico promedio diario de 3,080 vehículos, de estos 809 es transporte de carga.

El nuevo puente es de 4 carriles de circulación vehicular de 3.65 metros cada uno (2 carriles más del antiguo), cuenta con aceras a ambos lados de 1.20 metros, barreras de protección vehicular y baranda peatonal.

La superestructura del puente fue construido con 8 vigas de concreto pres forzado, losa de concreto reforzado de 0.20 m de espesor, con barreras vehiculares de seguridad del tipo New Jersey en ambos laterales, dos aceras peatonales, barandales peatonales, juntas transversales de neopreno, y elementos de drenaje de hierro fundido. La subestructura consistente de apoyos elastoméricos sobre estribos de concreto reforzados con cimentación directa.

El diseño de la obra es sismo resistente, se incluyeron obras de protección como: muros de retención, revestimiento de taludes con concreto lanzado, barandales metálicos y barreras de concreto.

A esto se une obras de adaptación al cambio climático como: estabilización de taludes y drenajes, manejo de escorrentía superficial a través de canaletas, obras en cauce del río, y resiembra de árboles en el lado de El Salvador y Guatemala.

La sustitución del puente demandaba la ampliación de la sección de la carretera de Santa Ana a Metapán, en las proximidades del mismo, a través de una transición de 2 carriles en esta carretera a 4 carriles en el puente, en una longitud estimada de 260 metros, lo que fue ejecutando pero únicamente en territorio de El Salvador.

Para mantener el tráfico sin interrupción mientras se construyó el nuevo puente, el MOP instaló un puente provisional.

La obra se enmarca en una apuesta nacional de logística e integración regional. Posee un importante rol estratégico para el comercio y la integración con la región.

A través de este se mueve el 20% del total de toda la mercadería operada en los pasos fronterizos, consolidándose como el tercer paso fronterizo más importante según este criterio, siendo superado únicamente por El Amatillo y la Hachadura.