Twitter Facebook    

logo1

#SemanaDT ¿Hacia dónde va el Desarrollo Rural y la Seguridad Alimentaria por el Impacto del COVID-19?

SemanaDT3Principal


¿Hacia dónde va el Desarrollo Rural y la Seguridad Alimentaria por el Impacto del COVID-19?, fue el tema central de la Quinta Semana del Desarrollo Territorial, en su tercer día. La ponencia magistral estuvo a cargo de Julio Berdegué, representante de FAO Latinoamérica y el Caribe, y Celeste Molina, directora de Rimisp para Centroamérica, Celeste Molina, expuso sobre los impactos del COVID19 en el desarrollo rural y la seguridad alimentaria en América Latina.

Redacción                           Fotos: @laredDT

Julio Berdegué hizo hincapié que la pandemia dejó un golpe devastador en la seguridad alimentaria, hay un retroceso de 30 años agregó, el experto de la FAO. “Después de la pandemia las cosas se agravan. Se prevé un aumento del 42% en el número de personas en extrema pobreza en días, en semanas... nunca habíamos visto esto. Es un golpe devastador”. 

FAOBerdegué1Principal

Berdegué resaltó que existe la necesidad de seguir trabajando para cerrar brecha del mundo urbano y rural. “Necesitamos una prosperidad incluyente, prosperidad en el campo con nueva inversión. Creemos que la agenda de Desarrollo Territorial debe ser con recuperación y transformación. No nos engañemos, esto debe ir de la mano con la inversión privada”, opinó.

Informó que antes de la pandemia el mundo se encontraba encaminado al incumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS), Hambre Cero, se tenía 688 millones de personas en el planeta; (es decir un 9% de la población del mundo), en condición de hambre y “proyectábamos en la FAO que al 2030, año en que se supone que llegaríamos a Hambre Cero, íbamos a pasar de 688 millones a 841 millones de personas. En nuestra región tenemos una tendencia muy desfavorable antes de la pandemia en 2019, casi 48 millones de personas vivían en condición de hambre, es el 7.4% de la población total de nuestra región”, explicó Berdegué.

Para Celeste Molina de RIMISP Centroamérica, el panorama también es poco alentador porque los efectos de la crisis tendrán mayor impacto en el comercio, construcción, finanzas, hoteles, restaurantes, transporte. “Es importante trabajar en las estrategias de recuperación y que las desigualdades en LATAM se aborden. El covid19 ha resultado en la intensificación de desigualdades estructurales. Mujeres experimentan grandes cargas de trabajo y violencia como se ha venido registrando”, ejemplificó la ponente.

Se requieren políticas orientadas a afrontar la crisis actual, apoyos e incentivos económicos específico para mujeres en la zona rural y, asimismo, apoyar a los jóvenes, recomienda Celeste Molina de RIMISP. “Se requieren políticas concretas por los gobiernos centrales y locales para atender a la precariedad y sobrecarga laboral que tienen las mujeres en los territorios con enfoque de género. "Todos los actores son importantes y todos deben contribuir desde su propia trinchera", acotó.

Impulsar la agricultura familiar

 

Adela1PrincipalEn el conversatorio de este miércoles 18, la participación de actores claves estuvo a cargo de: Adela Bonilla, representante de la Mesa de Soberanía Alimentaria, Héctor Aguirre, de la Mancomunidad Trinacional, entidad de Derecho Público, situada en la Región Trifinio e integrada por municipios El Salvador, Guatemala y Honduras; Alexi Romero, Director Ejecutivo de Fundación Campo y Lilian Portillo, Alcaldesa de San Esteban Catarina.

Adela Bonilla comentó que: “Es necesario volver a tener la conexión con la naturaleza, desde la espiritualidad, así como nuestros ancestros cultivaban, ensuciándonos las manos y los pies usando abono orgánico. Los monocultivos han venido destruyendo la calidad de nuestras tierras. La agricultura orgánica sí funciona y es saludable”.

"Buscamos una ley de Seguridad Alimentaria; proponemos volver a la ancestralidad; así como cultivaban nuestros abuelos. Una de las medidas que tenemos también es llevar alimentos a comunidades que no tuvieron acceso a la canasta básica. La alimentación en el país debe ser un derecho humano”.

Para la alcaldesa de San Esteban Catarina, es importante ofrecer una oportunidad a grupos de mujeres y jóvenes que estén interesados en la seguridad alimentaria (…) “hay iniciativas productivas y queremos que sean sostenibles en el tiempo. Hacemos un trabajo articulado con líderes comunales dejando de lado las diferencias políticas. En San Esteban Catarina el 80% de la población es agrícola y hacemos planes para la soberanía alimentaria”, sostuvo.

En el municipio de San Esteban Catarina, según mencionó la alcaldesa, la suspensión del transporte público afectó a las comunidades rurales y urbanas, así como la siembra porque muchos agricultores debían trasladarse a sus parcelas y hubo transporte. “En San Esteban Catarina buscamos la manera de dar transporte a las familias para que fueran por alimentos. También se entregaron 6 mil paquetes alimenticios para garantizar la disponibilidad de alimentos”, concluyó.

Apoyo financiero para las familias

Por su parte, Alexi Romero, Director Ejecutivo de Fundación Campo, indicó que al inicio de la cuarentena hicieron un diagnóstico en 48 municipios y “encontramos que el 70% de familias recibió la canasta básica pero el 30% no, descubrimos que las familias no tenían dinero para comprar alimentos”. 

AlexiRomero1Principal

Añadió que hubo una reorientación de recursos de sus proyectos para adquirir alimentos, “canalizamos con cooperantes más de 12 mil paquetes alimenticios que beneficio a más de 50 mil personas. También se otorgó recurso financiero a algunas familias para la compra de alimentos. La pandemia vino a profundizar la problemática (alimentaria). Una de las cosas que hacemos es de asistencia técnica y agropecuaria”, puntualizó el Director Ejecutivo de Fundación Campo.

Héctor Aguirre, de la Mancomunidad Trinacional dijo que para enfrentar esta crisis de emergencia “ejecutamos programas sociales e inclusivos que educan a las familias en temas de seguridad alimentaria. Tenemos una finca escuela, porque trabajamos en el rescate de semilla criolla para recuperar ese patrimonio cultural que se está perdiendo”.

Aguirre afirmó que deberíamos tener políticas que promuevan semillas locales, debe ser el Estado que ponga a disposición del agricultor las semillas locales. “En países desarrollados la semilla es subsidiada, los agricultores de esos países no pasan hambre, aquí el agricultor pasa hambre y eso es fuera de toda lógica. Si hubiera políticas de Estado que transforme la agricultura en una agricultura que realmente le de sustento a los agricultores y ellos a nosotros, esta historia cambiaría”, finalizó.