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“El futuro de las niñas y niños en una encrucijada”: UNICEF

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Las niñas, niños y adolescentes en El Salvador representan el 35 % de la población, 2.2 millones de salvadoreños de los cuales 7 de cada 10 ha sufrido algún tipo de violencia en su hogar.

 

 

Redacción: Nancy Pérez - @elperiodista_sv -- Fotos: Giovanni Lemus - @Giovannilemus1

unicef2Gordon Jonathan Lewis, representante de UNICEFEl Salvador se encuentra a la cabeza de los países con mayores tasas de homicidios contra niñas, niños y adolescentes entre 0 y 19 años en el mundo, con 27 muertes por 100, 000 habitantes, según un reciente informe de UNICEF a nivel mundial.

Es por ello que este día y en el marco de la celebración del Día del Niño en El Salvador, UNICEF  hizo un llamado al gobierno y  a la población en general para asegurar que la protección y promoción de los derechos de las niños y niños sea más evidenciada en la agenda de desarrollo que se plantea para el próximo quinquenio.

Uno de los mayores retos que el nuevo gobierno debe asumir es el derecho a la protección integral, que ha sufrido duros golpes como resultado de la cultura de violencia que afecta a la niñez y adolescencia del país.

Solo entre el año 2005 y 2013 se registraron un total de 6 mil 300 homicidios contra niñas, niños o adolescentes,  984 de ellos fueron víctimas de homicidio en el 2012 y 2013 así como el 89 % de todos los homicidios esté concentrado en población de 15 y 19 años de los cuales 87 % son varones.

Gordon Jonathan Lewis, representante de UNICEF destacó que se han dado importantes avances en la garantía de los derechos a la educación, la salud, la supervivencia y la nutrición de la niñez y la adolescencia; no obstante, estos no llegan a todas y todos por igual, debido a la persistencia de desigualdades sociales y económicas.

De ahí que destaque necesario realizar acciones focalizadas a erradicar la pobreza infantil y las profundas desigualdades injustas que repercuten en la vida de la niñez y la adolescencia en El Salvador.

Para el representante de UNICEF, la desnutrición infantil todavía afecta a más del 20% de los niños y a casi el 18% de las niñas. 

UNICEF además destacó que  el 42% de los hogares con niñas, niños o adolescentes viven en la pobreza en el área rural, una situación que alcanza solamente al 22% en el caso de los hogares rurales sin niñas, niños o adolescentes, demostrándose una infantilización de la pobreza en El Salvador.

Por otra parte, en cuanto al derecho a la educación, UNICEF manifiesta que solamente 8,000 niñas y niños de 0 a 3 años asisten a un centro de atención infantil (2 de cada 100 en la edad); 284,325 niñas, niños entre 4 y 17 años no asisten a la escuela; y 76,398 desertaron del sistema educativo en el año 2013. 

La inseguridad, las carencias en infraestructura, la baja calidad de la enseñanza, la poca consideración de la relevancia de la educación y la falta de ingreso familiar formen parte de los obstáculos que impiden la garantía de este derecho.

Para el organismo internacional, los problemas que enfrenta la niñez y la adolescencia del país son más estructurales y en ellos inciden la migración (más de 300,000 niños viven en hogares donde un familiar ha emigrado) y la desintegración familiar (847,165 NNA viven sin uno o ambos padres, el 70% por abandono del padre).

A pesar de esta situación, solo el 4.4% del PIB se invierte en niñez y adolescencia, por lo que UNICEF hace un llamado a garantizar un aumento en los presupuestos orientados hacia la niñez y adolescencia y al fortalecimiento de las políticas públicas que han tenido impacto positivo sobre su bienestar, a través de un pacto social y fiscal para la próxima generación.

“La inversión en niñez es una medida de desarrollo inteligente, y que el crecimiento el crecimiento económico de una nación es importante, pero de por si no es suficiente para garantizar el bienestar de todas las niñas, niños y adolescentes en El Salvador”. 

Para el representante de UNICEF, la erradicación de la pobreza infantil en El Salvador es viable, no obstante, el desafío es más amplio por lo que se tiene que comenzar a pensar en el bienestar general de toda la población infantil y adolescente como eje de construcción de la paz y cohesión social.

“El éxito de la administración gubernamental actual en el ámbito social, se medirá a partir de su capacidad de revertir las desigualdades que afectan a la niñez”.