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Fe y Alegría celebra su 45 aniversario

La organización lleva 45 años en el país trabajando por la educación en beneficio de más de 14,900 niños, niñas, jóvenes y adultos que viven en zonas vulnerables y de alto riesgo social.

 Redacción: Laura Rivas - @Elperiodista_sv Fotos: Fernando Ardón y cortesía de Fe y Alegría.

 

Su principal misión como Organización No Gubernamental es atender la educación en sectores desfavorecidos, como dice su eslogan “Estamos ahí donde termina el asfalto”, es decir que están presentes en aquellos sectores en donde se termina la educación.

El director de Fe y Alegría, Saúl León definen a la entidad como una institución pública de gestión privada, es decir que la educación que sirven es pública, ya que pertenece a la currícula del gobierno. Y la parte privada se da en la educación no formal que imparten, que se dedica a formar para el empleo. En esa iniciativa los jóvenes, con una edad próxima a emplearse aprenden un oficio.

Los centros de educación no formal tienen el apoyo del Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP), así como también mantienen un apoyo del Ministerio de Educación para los Centros Escolares que forman parte de la red.

En los centros de educación no formal, hay un público de diversas edades, este comienza desde los jóvenes de 18 a 24 años, y no hay un límite de edad impuesto para los que quieran llegar a aprender. Así es como también se preparan adultos en estos centros, personas de 40 a 50 años que muestran interés en aprender un oficio, incluso aunque esa población sea menor.

Fundación de Fe y Alegría

“Estamos en el país desde el año 69, fue fundado por el padre jesuita Joaquín López y López, quien fue martirizado junto con los demás mártires de la UCA”, contó Saúl León. Fe y Alegría es una Organización Internacional que nace en Venezuela en 1955 y posteriormente en El Salvador en 1969. En el 2015 la institución cumplirá 60 años de estar en Latinoamérica, ya que también tiene presencia en varios países Europa.

El Padre Joaquín López y López, o padre Lolo como cariñosamente era conocido, compartía la convicción de que la educación integral era la mejor arma para combatir la pobreza y dignificar a las personas. Más allá de dar educación a barrios marginales, también dio formación religiosa en todo momento.

En sus inicios se contempló la enseñanza primaria y media, artesanal y técnica, educación cooperativa y deportiva, asistencia médica y social. Se fundaron las tres primeras Escuelas Básicas: Una en Acajutla, otra en San Miguel y otra el La Chacra; así mismo, se aperturaron otros talleres técnicos. En sus inicios, Fe y Alegría atendía un total de 8 centros educativos con 2,143 alumnos.

Obstáculos

Ahora en día el principal problema en el desempeño de las labores es el tema de la violencia, debido a las zonas muy populares donde se encuentran los centros.

“Las condiciones de vida de muchos habitantes pueden producir ese ambiente de conflicto y violencia, ya que hay centros ubicados en zonas con hasta 25 mil habitantes, a lo que se le suma el tipo de pobreza extrema en el que viven”, comentó León acerca de este tipo de situaciones en el país.

En ocasiones los alumnos no pueden asistir a sus centros por la rivalidad entre pandillas, ya que a veces estos vienen de zonas donde domina otra pandilla diferente.

Por otra parte, existen dificultades a nivel del financiamiento en cuanto a los programas que impulsan, ya que la currícula es nacional, se intenta involucrar a los alumnos a actividades extracurriculares, en talleres de arte, pintura, danza, artes escénicas, etc. Lo cual necesita un presupuesto que no lo incluye el estado.

El uso que los jóvenes le dan al tiempo libre es un factor muy importante, esto debido al nivel de violencia en el que viven en estos días.

El financiamiento en su mayoría se obtiene del estado, además del apoyo de los centros técnicos del INSAFORP. Así como también se recibe apoyo de la Cooperación internacional, principalmente de la Cooperación Española, que los ha apoyado durante muchos años y lo siguen haciendo.

Las crisis económicas que ha habido, ha disminuido estos recursos, lo cual desarrolla una crisis dentro de los centros ya que no se pueden seguir desarrollando los programas.

Nuevos retos

Saúl León comentó las iniciativas que se tienen proyectadas a un corto plazo para seguir apoyando a niños y jóvenes en zonas vulnerables y de alto riesgo en cuanto a la violencia: “Estamos construyendo un nuevo plan estratégico este año, ya para el otro año validarlo y darle inicio. Se destacará el trabajo con los jóvenes y la familia, donde se vea que hay que hacerle más énfasis al papel que juega la familia, y al trabajo de la comunidad. Con lo que se pretende que los centros se vuelvan un eje de desarrollo comunitario para todos”.

En el nuevo plan se planteará el fomento al autoempleo o emprendedurismo en los jóvenes, no traducido como negocio solamente, sino que los niños y los jóvenes deban y puedan construir una aspiración, a la cual puedan apostarle como metas y posibilitarles el que se cumplan. Esto para desarrollar el concepto de que emprender algo positivo en la vida es emprendedurismo.