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Secultura premió a nuevos ganadores de los Juegos Florales 2017

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La secretaria de Cultura de la Presidencia, Silvia Elena Regalado,  junto a la Comisión Nacional Organizadora de los Juegos Florales premió a los ganadores de los Juegos Florales 2017  de la zona central y oriental, en las de las instalaciones del foyer del Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán (MUNA). Willian Carballo Sánchez se convirtió en el Gran Maestre en la rama Ensayo, por su obra “El mago y el beato.

Redacción: El Periodista        Fotos: Secultura

Los Juegos Florales son el termómetro que mide cómo se encuentra el trabajo de los escritores salvadoreños, pues premia sus composiciones literarias, las hace escuchar y divulga.

“Es para mí un orgullo y un compromiso dar a conocer los ganadores de los Juegos Florales 2017 de la zona central y oriental del país, que este año se convocaron en las ramas literarias de cuento, poesía, poesía infantil, cuento infantil, teatro, ensayo y testimonio”, mencionó la titular de Cultura. 

En esta ocasión, en Cojutepeque, el jurado calificador, compuesto por Noé Lima, Claudia Meyer y Efraín Caravantes, otorgó el premio de los XXX Juegos Florales en la rama de Poesía a Roberto Carlos Deras, por su obra “Funeral de árboles”.                          

Con este premio Deras se convierte en Gran Maestre en poesía. Los jurados  concluyeron que  la obra posee una imagen de poema completo, siendo un libro temático que tiene unidad de tono, claridad y concepto, con una creación metapoética consistente.

En los XXV Juegos Florales de Usulután, en la rama de Cuento Infantil, el ganador fue Ilich Rauda, con la obra “Aventuras en los antiguos reinos del misterio”. Portada juegos florales oriente y central 1140x636

Según el dictamen del jurado, integrado por Manuel Velasco, Edith Hernández y Félix Huezo, la obra triunfó por tener una estructura interna y lógica de narración en cada cuento, además, logra mantener una lectura amena y fluida con el argumento idóneo para las edades entre 7 y 12 años.

Mientras tanto, en los XXIII Juegos Florales de Morazán, en la rama de Cuento, el ganador fue Humberto Danilo Gálvez, con la obra “El bosque encantado”.

En su caso, el jurado compuesto por Lucía de Sola, Isabel Barrientos y Lya Ayala eligió la obra por ser una recopilación de poemas que permite que niños que comienzan a descubrir los distintos géneros literarios puedan disfrutar de escritos cortos y sencillos pero con una gran fuerza e innovación.

Omar Chávez fue el ganador de los XXII Juegos Florales de La Unión en la rama de Poesía, con  la obra “Monólogo sobre conflagración y un epílogo”.

Para el jurado calificador, integrado por Manuel Barrera Ibarra, Roger Guzmán y Luis Alvarenga, esta material destaca por ser un poemario bien desarrollado, en el que el autor hace uso de datos históricos y explora algunos rasgos humanos para provocar emoción en el lector de una manera coherente.

Por su parte el jurado calificador de San Vicente, conformado por Camila Calles Minero, Luis Huezo Mixco y Guillermo Cuéllar, otorgó el premio de los XXVI Juegos Florales en la rama de Ensayo a Willian Carballo Sánchez, por su obra “El mago y el beato. Ensayo sobre dos íconos culturales de un país de pocos íconos”.

A través de dicho premio, Carballo Sánchez se convierte en  Gran Maestre en la rama de Ensayo. Los jurados eligieron su obra como la ganadora por contar con una estructura lógica que posee una novedad temática, que además aporta elementos nuevos a la cultura salvadoreña.

En los XXII Juegos Florales de San Miguel, en la rama de Cuento, el ganador fue Luis José Flores, con su obra “Islas y naufragios”.

Conforme a su criterio, el jurado calificador, compuesto por Alexandra Regalado, Julio Herrera y Alejandro Córdova, el escrito sobresale por abordar temas contemporáneos y cotidianos, que hablan sobre El Salvador de hoy de una forma estructurada y bien cohesionada en temática y estilo.

Mauricio Hernández Yanes fue el ganador de los XXII Juegos Florales de Sensuntepeque, en la rama de Poesía, en su caso, la obra que lo llevó a la victoria fue “Doña Terésfora. Testimonio biográfico”.

El jurado estuvo compuesto por Karla Irigoyen, Karla Méndez y Rosarlin Hernández, quienes nombraron como ganadora la obra por tener una estructura narrativa y una utilización no tradicional de los recursos que aporta a la historia social salvadoreña; además, es una historia de interés público.

Asimismo, Héctor Armando Melgar fue el vencedor en los XVIII Juegos Florales de Chalatenango, en la rama de Cuento, a través de su obra “Regresiones de una mente enferma”.

Según el jurado calificador, integrado por Salvador Canjura, Nayda Acevedo Medrano y Álvaro Darío Lara, la obra despuntó por recrear el ambiente de violencia social actual y poseer una construcción narrativa contemporánea que explora el lenguaje.

Según  los datos proporcionados por esta comisión, para esta segunda y tercera convocatoria 2017, se registraron 57  manuscritos de la zona oriental: 18 presentados en cuento (provenientes de San Miguel), 15 en poesía (de La Unión), 8 en poesía infantil (de Morazán)  y 16 en cuento infantil (de Usulután).

Por su parte, la zona central registró 171 manuscritos: 17 en poesía (provenientes de Zacatecoluca), 17 en teatro (de San Salvador), 11 en la rama de ensayo (de San Vicente), 41 en cuento (de Chalatenango), 7 en testimonio (de Sensuntepeque) y 26 en poesía (de Cojutepeque).