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¡Frutas y verduras para consumir en estos días de calor!

tomatesss1PrincipalAl sudar más por el calor, no solo nos deshidratamos y aumenta nuestra necesidad de beber agua, sino que perdemos más minerales. Todas esas frutas y verduras se vuelven indispensables, con su aporte de agua, oligoelementos y vitaminas.

Redacción: información cuerpomente.com

Aprovechemos de disfrutar de exquisitas frutas y verduras que ayudan a nuestro organismo, llevar una dieta balanceada. Una buena tajada de sandía, un melocotón, una rica ciruela con todo el dulzor concentrado, son ideales para comer en estos días de tanto calor.

La huerta nos ofrece deliciosas frutas en esta temporada para dejarse llevar, lo que resulta de lo más saludable.

En las ensaladas, los gazpachos y las barbacoas tampoco nos faltarán hortalizas para comer variado y sentirnos ligeros a la vez que aportamos a nuestro organismo abundante fibra y los nutrientes que necesita.

Sandía isotónica contra el calor

El agua refrescante de la sandía no solo apaga la sed en verano, sino que actúa como una auténtica y revitalizante bebida "isotónica" gracias a su riqueza en vitaminas y su variado aporte de minerales.

Es tan abundante esta agua (más del 90% del peso de la pulpa) que apenas deja espacio a grasas ni proteínas; tan solo contiene unos cuantos azúcares, a los que se debe su sabor ligeramente dulce.

Dos buenas tajadas (unos 300 g) proporcionan solo 96 calorías; sin embargo, aportan casi la mitad de la vitamina C que se precisa al día y hasta la quinta parte de la B1 y la B6. Las más dulces suenan a hueco, están firmes y pesan bastante. Combinan muy bien con el kiwi en las macedonias y, cortadas a daditos, dan un agradable toque de frescor al gazpacho.

Pimiento rojo, una mina de vitamina C

Con el calor madura el pimiento, una hortaliza que no debería faltar en las ensaladas de verano. El de color rojo es especialmente rico en vitamina C: un solo pimiento (150 g) cubre de sobras las necesidades diarias.

Aporta en abundancia las otras dos vitaminas antioxidantes, la A y la E, así como las vitaminas B6 y ácido fólico. En crudo conserva mejor la vitamina C, aunque también resulta delicioso asado, aliñado con aceite o triturado e integrado en tus vegetales.

Lechuga romana remineralizante

La lechuga romana es la estrella de las ensaladas estivales, que agradecen una verdura de hoja tan suave y ligera.

Aporta tan pocas calorías que se podría pensar que no tiene sustancia, pero nada más lejos de la realidad: no solo aporta pequeñas cantidades de muchos minerales, sino que es rica en acido fólico y vitaminas A y C. Además, en su tronco posee un látex blanco de efecto relajante.

Pepino, el más diurético y depurativo del huerto

El pepino, un ingrediente habitual de refrescantes recetas como el gazpacho andaluz o el tzatziki griego, se considera diurético y depurativo.

Pero, al tiempo que ayuda a eliminar, aporta buenas dosis de vitaminas y minerales. Un ejemplar de unos 250 g proporciona el 13% de la vitamina C que se precisa al día y el 10% de la vitamina B1, del ácido fólico y del magnesio.

Además, contiene tres tipos de lignanos, unos polifenoles que se han asociado a una mayor protección cardiovascular y anticancerígena.

Tomates de ensalada con todo el sabor

Los tomates están en su mejor época. Las tres vitaminas antioxidantes abundan en el tomate: 200 gramos proporcionan el 80% de la vitamina C que se precisa al día, el 30% del betacaroteno o provitamina A y la cuarta parte de la vitamina E. El pigmento rojo que les da color es el licopeno, un antioxidante cuyo consumo se ha relacionado con un menor riesgo de sufrir ciertos cánceres, como el de próstata.

El licopeno se asimila mejor si se cocina el tomate y se acompaña de un poquito de grasa, como un chorrito de aceite.

Melón piel de sapo, las vitaminas más frescas

La pulpa dulce y aromática de este popular melón, conocido como "piel de sapo" por su piel verde con manchas oscuras, es muy habitual en la sobremesa compartida de las tardes de verano. Y es que al ser muy refrescante resulta delicioso cuando aprieta el calor.

Su abundante agua lo hace muy jugoso y ligero. Es depurativo, laxante e hipotensor gracias a su aporte de fibra y de potasio. Dos rodajas (unos 200 gramos) cubren el 85% de las necesidades diarias de vitamina C, el 15% de las de ácido fólico y el 20% de las de provitamina A.

Pera blanquilla contra la hipertensión

Esta jugosa pera de agua, de piel verde claro y con una pulpa blanca y firme muy dulce, se conoce también como "Blanca de Aranjuez" y se encuentra en los mercados desde mediados de verano y a lo largo del otoño.

Como otras variedades de pera, es ligera, digestiva y una buena fuente de energía inmediata gracias a su riqueza en azúcares. Pero tiene la ventaja de que esos azúcares son bien tolerados por los diabéticos y de que se acompañan de abundante fibra. Gracias a su óptima proporción entre sodio y potasio, la pera posee un efecto diurético que resulta útil frente a la hipertensión, la retención de líquidos y los cálculos renales. Aporta buenas cantidades de vitamina C.

Puedes consumir más frutas y verduras, estas son algunas de las que ya conoces y puedes comprar en el supermercado.