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Mayra Chávez: “Yo maduré de golpe y me hice responsable de mi hijo cuando salí embarazada a mis 17 años, no fue fácil”

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El testimonio de Mayra es una experiencia ‘hermosa’ e ‘inspiradora’ que, para esta mujer, madre, amiga, emprendedora, con la llegada de su primer hijo, la vida le cambió por completo. Ella envía un mensaje de superación y lucha para otras mujeres, a seguir adelante en la búsqueda de sus sueños, sin tener que renunciar a sus hijos. Diario El Periodista quiere honrar a todas las madres salvadoreñas, compartiendo su historia. Deseamos un Feliz Día de la Madre, a todas las madres salvadoreñas, que Dios las bendiga.

     Redacción y Fotos: Milady Cruz

El mejor accesorio que acompaña a Mayrita Chávez es su sonrisa, la que adorna con un espíritu de fortaleza, superación, paciencia, perseverancia y la alimenta con sus sueños de seguir siempre adelante.

Mayra2PrincipalEs una mujer humilde, carismática, sincera y con un corazón de oro, muy emprendedora. Su semblante refleja a una mujer serena, segura de sí misma y con una virtud que lleva bien guardada en su corazón: La perseverancia, la cual ha visto como su aliada para trabajar por su sueño, apoyar a sus dos hijos, un sueño que ha transitado por un camino de duras pruebas que no fueron nada fácil enfrentarlas, pero las superó. 

“Yo maduré de golpe, fui madre bien joven, a los 17 años, fue muy difícil verdad, porque estar embarazada sin el apoyo de una mamá y de un papá, sin el apoyo del papá del niño también porque como dicen, sólo para hacerme el mal y abandonarnos, fue una situación que viví muy dura, porque no tenía ni dónde dormir, todo mi embarazo lo pasé durmiendo en el suelo, conocí a unas personas que me dieron posada, me dieron un techo y logré salir adelante con mi embarazo, pasaron los meses hasta que nació mi hijo, me hice responsable de él”, expresó, mientras rodaban lágrimas por su rostro.

Mayrita trabajó más de 11 años en las maquilas para sacar adelante a su niño, enfrentándose a un mundo de incertidumbre y dolor. “Es bien difícil ser madre soltera, no encontrar a alguien que a uno lo apoyen, más que todo una mamá, yo me quedé huérfana a los 11 años, mi mamá falleció, mi padre se dedicó a mujerear, se dedicó a su propia vida, vivía en su propio mundo… y prácticamente, me abandonó. Luego él se fue para Estados Unidos y muchas veces no es tanto el dinero que le manden, sino la falta de amor, los consejos, el apoyo moral, pero gracias a Dios salí adelante con mi hijo mayor, ahora, él tiene 23 años y mi hijo menor tiene 13 años. Agarré valor sola”, explicó. 

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Recuerda que su mamá fue una mujer humilde, trabajó de lavar y planchar, “ella fue una mujer sumisa, le aguantó mucho a mi papá, aguantó pobreza, mujeres, hijos con otras mujeres, maltrato, todo eso es bien difícil para una mujer, sin embargo, mi mamá lo aguantó por sus hijos… ahora la mujer tiene más valor, la mujer sale adelante con sus hijos sola, todo está en que uno se lo proponga, un padre siempre hace falta a sus hijos, pero si el hombre no quiere, obligarlo no se puede, se necesita ser responsable y tenerle amor a los hijos y hay hombres que no lo son. Mi madre era una mujer muy valiosa, muy buena, lastimosamente, murió de cáncer cerebral a los 27 años, era tan joven”, relató sin dejar de contener sus lágrimas. 

Comedor “El mirador”, su fuente de bendición

Sin duda, en la vida siempre se necesita de alguien que inspire a otros a cumplir sus propósitos, a recibir un poquito de motivación para alzar el vuelo; este es el caso de Mayrita, quien gracias a un tío, logró emprender su propio negocio de comida, hace ocho años, inició con un préstamo de $200 que su familiar le hizo para poder arrancar y con ello dar educación, alimentación, vestuario, salud y vivienda a sus dos retoños, así es el trabajo de responsabilidad y compromiso que una madre soltera asume para dar todo por sus hijos.

“A mi tío le estoy eternamente, agradecida, fue como un padre para mí, nos prestó 200 dólares a mi prima y a mí, recuerdo que comenzamos echando pupusas, vendiendo fresco, después hice comida, gracias a Dios que siempre tuvimos el apoyo de él. No es fácil, a veces hay días buenos y días que no se vende nada. Hubo un día que se metieron a robar, se llevaron hasta las bolsas del mercado que habíamos ido a comprar para hacer la comida, pero siempre Dios le da fuerzas para salir adelante porque nunca estamos preparadas para cualquier cosa que pase”, expresó con voz entrecortada.

El arte por emprender con su negocio lo lleva en su ADN, lo único que ella necesitaba era un pequeño impulso para echar a andar su imaginación y demostrarse a sí misma, que es capaz de lograr grandes proyectos con base a esfuerzo y aprovechando las oportunidades que Dios le pone en sus manos para sobrevivir.

Mayra6Principal“Mi día comienza a las 4:00 de la madrugada, todos los días, luego comienzo a cocinar, a preparar la venta del día, después del desayuno se prepara el almuerzo y por la tarde me toca ir al mercado para comprar lo que se va a hacer para el siguiente día. Cuando llego a la casa, igual a realizar los oficios del hogar, me encantan las plantas, los animales y los cuido. Mi hijo menor como estudia por internet pasa conmigo, es bien pesado este trabajo, pero me gusta atender a mis clientes, ese ha sido la clave del éxito, atender a mis clientes con especial atención”.

Es una mujer que ha tenido constancia para mantener su negocio a flote, ha tenido que seguir como construir una casa, ladrillo por ladrillo, debido a la pandemia Covid-19, dejó de trabajar los cuatro meses de confinamiento que vivimos en El Salvador… “Yo tal vez, no quería cerrar mi negocio, pero la policía pasaba y me decían que tenía que cerrar, prácticamente, esto es mi fuente de ingresos para la casa, todo ese tiempo del confinamiento sólo con los ahorros, gracias a Dios no nos faltó la comida. Cuando nos tocó regresar tuve que comenzar de la nada, de cero y volver a hacernos de nuevos clientes, porque los clientes que tenía todos se me fueron, porque como todo cambió… hubo unos que los quitaron de sus trabajos, tuve clientes que murieron de Covid”, exterioriza ella con profunda tristeza. 

Los clientes para ella son el motor que le permite sacar a flote su negocio “fue bien duro, el señor que me vendía cartones de huevos, don José murió de Covid, yo lo veía todos los días, cuando venía a vender, ahora que pasa el camioncito siento bien feo, porque uno se acostumbra a los clientes, eran buenas personas, otros que ya no vinieron. Yo he tenido que comenzar de cero, todo lo que quedó aquí lo perdimos, hasta los churros que vendíamos, lo perdimos todo”. 

En lo económico tuvo ese fuerte altibajo, pero no desmayó, sus deseos por cumplir sus sueños le animaron a seguir, porque Mayra tiene una responsabilidad que cumplir, continuar acompañando a sus hijos en todas las áreas de su vida siempre. Mayra5Principal

“Tuve que comenzar de cero, con deudas grandes, imagínese venir a encontrar una factura de agua de $750 sin gastar una gota de agua, como uno sin dinero y no tener trabajo, fui a ANDA y me dijeron: “Páguelo como pueda”… esa fue la respuesta que me dieron ellos, desde que comencé a trabajar de nuevo en el negocio solo fue para ahorrar y pagar esa deuda, pero qué podemos hacer, si a uno de pobre siempre lo friegan y los microempresarios necesitamos apoyo, pero Dios siempre nos da la salida y aquí estoy”. 

Un pequeño cambio, hace la diferencia

Con sus humildes palabras, reconoce que cuando alguien tiene ganas de aprender algo, pone de su parte, “yo aprendí de golpe, nadie nace sabiéndolo todo, yo no puedo cocinar tanto, pero las mismas colaboradoras que trabajan conmigo me han enseñado, todas nos ayudamos, tengo a la niña Sandra que me apoya en todo, ella es la milusos aquí, sí entre todas nos apoyamos, quien tiene ganas de superarse, ganas de hacer algo, de salir adelante, cuando alguien tiene la voluntad de hacer las cosas, se logra. Aquí somos cinco familias que dependemos de este trabajo”, reafirma Mayra, a quien el deseo de emprender la hizo crecer, sentirse feliz y plena como ser humano.

“Siempre he sido responsable con mis hijos, yo he preferido que mis hijos tengan, aunque yo no tenga nada. He preferido que ellos tengan lo que yo no tuve, porque yo tuve oportunidad e irme para Estados Unidos hace unos años, y no lo hice por no dejar a mi hijo solo, no quería dejarlo solo”, reconoce la emprendedora.

Mayra4PrincipalMayrita destaca, como toda buena madre, que en sus oraciones le pide a Dios que no le dé riquezas, pero sí salud para seguir batallando día a día, porque no es fácil, la vida no es fácil, pues en el camino se va aprendiendo. “Cuando trabajaba en las maquilas, lo que ganaba era para pagarle a alguien que me cuidaba a mi hijo, porque mi corazón de madre no me dejaba ser indiferente, una madre siempre está allí cuando los hijos lo necesitan, desde que usted sabe que está embarazada, sabe que está ahí un hijo formándose. En mi cabeza, no cabe que dejaría a mis hijos abandonados, o que puede dejarlos sin comer, o maltratarlos, mi hijo está grande ya y siempre lo sigo ayudando, no porque ellos están grandes uno va a dejar de velar por ellos, yo no tengo ese corazón”.

Ella tiene claro que, desde que un hijo está en el vientre de una madre, empieza la responsabilidad, el cuido, el amor, la entrega sin medida, el sacar valor de la nada y guerrear por ellos, cuidando de la integrar como madre y mujer.

Es importante respetar y ayudar al prójimo

“Yo sabía que tenía que velar por el futuro de mis dos hijos, Alejandro y Carlitos, siempre me he preocupado por darles educación, amor, enseñarle valores, por darle todo lo mejor que pueda, mire a veces uno se equivoca, pero uno como mujer, cuando es madre soltera lo importante es darle amor y rigor, no puede decirle amén, a todo lo que dicen, hay que ponerles mano dura, no es bueno darles todo a mano llena, uno tiene que enseñarles a respetar al prójimo y ayudarle”, sostiene. 

“Estoy acostumbrada a saludar a todo mundo, saludar a las personas no me hace, ni más ni menos, eso es tener educación, esos son parte de los valores, que lo quieran como mamá. La verdad es que yo amo a mis hijos”, precisó Mayra Chávez, quien es originaria de San Vicente y tiene 36 años de vivir en el municipio de Santo Tomás, un lugar que le abrió las puertas para crecer como madre y mujer emprendedora. Mayra8Principal

“Quiero expresar mi agradecimiento a Dios, él es todo, porque nos da todo lo que tenemos, es quien nos da fuerzas, esperanzas. Recuerdo que desde pequeña mi mamá nos inculcó el cristianismo, trato la manera de agarrarme de la palabra de Dios, porque nos aleja de las cosas malas que uno hace, yo me equivoqué mucho en la vida, pero he recapacitado porque no soy una mujer perfecta. Le agradezco porque me ha dado a mi pareja, quien es un hombre bueno, lastimosamente, en el pasado me fue mal, con los papás de mis hijos y yo pensé que nunca encontraría a alguien bueno, porque uno no le pide a Dios a un hombre para que lo mantenga, sino para un soporte para una ayuda idónea; él me ha ayudado mucho, en el trabajo es un soporte para mí, con mis hijos, cuando me operaron, se hizo cargo del negocio, aún sin saber nada, lo hizo para apoyarme”, concluyó.