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UBER1PrincipalEl directivo, presente en Punta del Este, Uruguay, con motivo del America Business Forum (el encuentro global de líderes y referentes empresariales de la región), disertó sobre las oportunidades y obstáculos que encuentra la empresa en este contexto de crecimiento constante.

Redacción y foto: mundo.spuniknews.com

El principal escollo que encuentra es el rezago de "unos 20 años" de las regulaciones respecto del avance de la tecnología. En ese sentido, comentó que la empresa está viendo con las autoridades la manera de "poner requisitos" para enmarcar la actividad y a la vez "dejar crecer" a los mercados. "Es uno de los desafíos más grandes", aseveró Gordon.

También, la nueva tecnología trae cambios en la mentalidad. Las personas "están acostumbradas a manejar sus carros" y muchas veces solo un pasajero ocupa todo el vehículo.

Aplicaciones como Uber permiten, según el ejecutivo, dar un mejor uso del recurso.  Y gracias al cambio de paradigma que propone la empresa, muchos, como él mismo, que han dejado de usar coches propios, "un activo que pierde su valor desde el día uno".

El mercado latinoamericano tiene la particularidad de ser muy diverso en términos de inclusión financiera y prácticas culturales, obligando a la aplicación a adaptarse para responder de manera eficaz a las necesidades de los clientes. Los requerimientos cambian de ciudad en ciudad.

"En casi todos los países de América Latina se acostumbra pagar los servicios con efectivo, no tanto como en EEUU", puntualizó.

Según Gordon, en ciudades como Montevideo, el potencial de crecimiento está limitado por la imposibilidad de utilizar otros medios de pago que no sean electrónicos. El ejecutivo también derribó la idea de que el servicio de Uber sea competencia para los medios tradicionales de transporte.

Como ejemplo, puso la demanda en estaciones de metro y terminales de línea, o en el centro de las ciudades, donde aparcar puede dar dolores de cabeza. En esos puntos, se suelen pedir más coches, un ejemplo que a criterio de la empresa demuestra su espíritu de "plataforma multimodal de tecnología" y de servicio "complementario".

Aunque parezca que ha pasado mucho tiempo, solo han transcurrido ocho años desde la fundación de Uber en América Latina y seis en Ciudad de México, donde se ubica la sede regional. En total, unos 18.000 empleados en 70 países trabajan directamente para la empresa.

La expansión al resto de América Latina se dio en 2013, "hace apenas cuatro años", al constatar que en la región existían los mismos problemas que inspiraron su creación. Todo se debió a la dificultad de los fundadores de "conseguir un taxi" en San Francisco, una tarea muy complicada en horas pico o en el viernes a la noche.