Twitter Facebook    

    banner web 5

logo1

Obrador111PrincipalEl presidente electo de México recibió críticas tras difundirse un video en el que besa en la mejilla a una reportera que le hizo una pregunta, el segundo incidente de su tipo de los últimos días que algunos consideran una falta de respeto hacia las mujeres que le dan cobertura noticiosa.

Redacción y foto: Agencia AP

El incidente tuvo lugar cuando Andrés Manuel López Obrador, quien ganó las elecciones presidenciales de julio, estaba en Tijuana como parte de una gira nacional de agradecimiento antes de su juramentación como mandatario el 1 de diciembre.

En el video, Lorena García, del periódico local El Mexicano, pregunta a López Obrador sobre las elecciones del año entrante para la gubernatura del estado de Baja California, donde se encuentra Tijuana. El político sonríe, no responde, voltea, le da un rápido beso en la mejilla y se dirige a su vehículo.

Los besos en la mejilla entre hombres y mujeres son comunes como un saludo informal en la cultura mexicana, pero son menos frecuentes en encuentros formales y profesionales, en especial entre personas que no se conocen.

García indicó en una entrevista con la radio MVS, que era la primera vez que tenía contacto personal con López Obrador y que considera “inapropiadas” este tipo de conductas.

“Estamos trabajando, no tenemos la intención de recibir ni buscar un saludo de ese tipo", afirmó la reportera. “Que entiendan que estamos haciendo nuestro trabajo. No es algo que me gustaría que me siguiera sucediendo cada vez que salgo a reportear”.

El incidente ocurrió el 20 de septiembre, pero fue hasta que se difundió el video en redes sociales y diversos medios tradicionales en esta semana que llamó la atención.

López Obrador también recibió críticas por llamar a dos reporteras “corazoncitos” cuando intentaron entrevistarlo a través de la ventanilla de su auto. Ambos casos ocurrieron cuando López Obrador declinó responder a las preguntas de las periodistas.

“Siempre les voy a tratar así con mucho respeto y cariño”, afirmó López Obrador sobre el primer incidente. A la pregunta de si no era una conducta sexista respondió: “Yo tengo otra visión, no es así”.

López Obrador ha suscitado asombro por su personal estilo populista, poco común en un presidente electo. Utiliza un automóvil carente de blindaje, rehúsa traer escoltas armados, ha prometido vender el avión presidencial cuando esté en la presidencia, y tiene previsto vivir en su casa y no en la residencia oficial de Los Pinos.

Conversa y responde preguntas de la prensa con más frecuencia que su predecesor y esa accesibilidad propicia a menudo interacciones casuales con reporteros y ciudadanos, algo sin precedentes en México.

Jesús Ramírez, quien a partir del 1 de diciembre será coordinador de comunicación social de López Obrador, dijo al periódico El Universal que el término “corazoncitos” ha sido una interacción normal y no la consideró un insulto, pero “si las compañeras periodistas se sienten ofendidas, yo acepto y entiendo su molestia”.

Sobre el beso, dijo que refleja el estilo personal de interacción de López Obrador con muchas personas.

“Creo que tenemos que poner las cosas en perspectiva, la compañera periodista tiene derecho a expresar su molestia y si se sintió ofendida, hay que señalarlo porque se trata de respetar a las personas”.