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Desde hace quince años forma parte del grupo Scout de El Salvador, donde busca contribuir a la educación de los niños y jóvenes con el fomento y práctica de valores, a través de la educación no formal, donde realizar actividades más lúdicas es valioso, así como estar cerca con la naturaleza y la comunidad, son parte de sus actividades. Desde hace dos años y medio a nivel estructural ha sido asignada como Comisionada Internacional de El Salvador.

Redacción: Nancy Pérez y Milady Cruz

Fotos: Giovanni Lemus

Katya Pierrette Bertrand Meléndez es una mujer que aparte de disfrutar su profesión de educadora con los niños del Colegio Bilingüe Roosvelt, se regocija mucho de la convivencia que con ellos obtiene.

Combinar a la perfección los dos mundos, tanto el académico como el escultismo (explorar) dentro de los Scout de El Salvador le ha permitido percibir un crecimiento tanto personal como profesional, donde su rol de madre y ser humano es valioso.

Como madre de tres hijos reconoce el valor educativo que el escultismo le ha proporcionado a su descendencia y el impacto que también ha tenido en su familia.ScautPrincipal

Ella considera que el escultismo es integral, no es aislado y por ende todo scout debe ser comprometido y hacer acciones correctas y acordes al servicio de los demás por un mejor país.

Comparte que forma parte de los Scout de El Salvador desde hace 15 años, tiempo desde el cual ha logrado un mejor desarrollo físico, espiritual y mental.

"Mi esposo y sus dos hermanos siempre que nos reuníamos contaban todo lo que habían vivido en el escultismo y realmente mi esposo fue la parte de vivencia... él transformó las palabras a nivel de vivencia y pensé que eso quería yo para mis hijos".

Escuchar todas esas maravillosas vivencias dentro del escultismo la motivó a formar parte de ese mundo, al que decidió entrar más por el bien de sus hijos.

MUJERES26Con el paso del tiempo cuenta que aprendió valores como el amor a la naturaleza, cuidar los bienes, amar más al prójimo, y otros valores que hoy se han perdido en nuestra sociedad.

Estar en el comité del grupo le permitió ir a campamentos y descubrir ese amor por la naturaleza. “Ese convivio, ese amor hacia las cosas más simple y sencilla...valorar esos pequeños detalles”.

Reunirse en el grupo tres que se congregaba en el Externado San José fue lo mejor que pudo vivenciar, pues ahí empezaría una nueva historia para ella.

Comenzó a cooperar con el comité del grupo, dedicó tiempo para capacitarse para seguir adelante y obtener la insignia de madera.

“Mi esposo en algún momento fue jefe de estado nacional que es de la parte técnica, la máxima jerarquía y yo estaba trabajando con él y  acompañándole por lo que comencé a ver cambios, mi parámetro por el escultismo creció y empecé a ver cambios incluso  en mis hijos”, relata la Comisionada Internacional de El Salvador de los Scouts.

Entre sus anécdotas recuerda que uno de sus hijos era bien inseguro y que entrar  a los scout le ayudó a romper con los temores y por ende convertirse en líder, logrando de esa manera destrozar esquemas que antes creía que no podía hacer.MUJERES28

Es así como desde hace dos años y medio a nivel estructural entró como Comisionada Internacional de El Salvador, como concejo scout del país.

Katya Pierrette Bertrand Meléndez afirma que formar parte de los scout no solo le ha ayudado al desarrollo de sus hijos y su persona, sino que también le ha abiertos puertas a sus herederos para que puedan obtener becas gracias a su rendimiento académico.

“Tienen capacitaciones de liderazgo e incluso hablan de darle capacitaciones a los demás jóvenes a nivel de América”.

Agrega que en el movimiento scout se hace énfasis en realizar actividades más lúdicas con objetos educativos, en actividades al aire libre y en el servicio comunitario, este último con el objeto de formar el carácter y enseñar de forma práctica valores humanos.

Y aunque entró al escultismo como adulto no como  beneficiaria y se encuentre más en la parte administrativa reconoce que los chicos reciben una formación no formal que les ayuda para su orden en la vida.

katia03Los niños y niñas de siete a diez años dijo que pueden entrar a formar parte de Los Lobatos para que posterior puedan pasar a la siguiente fase que es Unidad, a la cual logran entrar niño de once a 15 años, y la cual es considerada la etapa más fuerte del escultismo.

Considera que en los scout lo que se busca es mejorar a las personas, a través de los juegos porque el fin es educativo para cuando llegue a la siguiente fase que son los Caminantes (15 a 16 años), el joven comience a hacer equipos y piense qué quiere ser en un futuro, sobre qué puede hacer en su vida.

“En esta fase los jóvenes comienzan a hacer proyectos, mejorar el entorno, buscar cómo ayudar a las comunidades”.

Esto  ayuda a tener una agilidad mental que le permite a uno tener soluciones, eso es lo que buscan las pruebas al final y hacer una vida más práctica.

Compartió que el roberismo es la fase donde los jóvenes de 18 a 21 años comienzan a crear su plan de vida, mayores que piensan que deben hacer para el mundo siendo mejores personas.

“Se supone que le entregan a la sociedad un mejor producto, que ha pasado por una serie de etapas para que al final El Salvador tenga un mejor producto y por ende el mundo.MUJERES27

Katya Pierrette manifiesta que para poder echar andar el proyecto en los grupos, los comités del grupo apoyan a los chicos para que puedan ir a los campamentos, pues a nivel nacional el apoyo es mínimo.

Aunque advierte que en el 2015 se dio a conocer que se podría crear una pequeña partida del gobierno para el grupo scout, pero que aún no está claro si la van a dar.

Ofrecer a empresas cursos de liderazgo y trabajo en equipo comparte es una forma con la que se logran obtener fondos y autofinanciar a los scout.

Comparte que un niño scout debe ser un niño integral que debe ir con buenas notas en el centro educativo, colaborar, participar en actividades en su casa y debe cuidar de sí mismo, pues no es un ente aislado, sino parte de un todo.

Bertrand revela  que en el país existen alrededor de cinco mil scout, donde se descubre un balance entre mujeres y hombres.

A nivel nacional revela se atienden alrededor de 90 grupos y el más fuerte es a nivel central, aunque advierte que San Miguel también tiene mucho auge.

Agrega que los niños y jóvenes interesados en formar parte de los Scout de El Salvador pueden hacerlo sin ningún problema abocándose a la sociedad  Scout de El Salvador  cerca del Liceo Salvadoreño.

Asimismo, deben tener entre siete a 21 años y padres comprometidos en acompañar en el proceso a los niños, el grupo y la patria.

“Yo entre como adulto no como beneficiario. Estoy en la parte más administrativa. 

De esta forma, los Scout se convierten en un movimiento de jóvenes y adultos comprometidos en forma libre y voluntaria a nivel mundial que apoya la educación no formal y que es complementaria de la familia y escuela que procura un desarrollo  integral y la educación de los jóvenes.

 

 

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