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Para Bellyni Sigüenza tener su propio negocio fue uno de los más importantes proyectos de su vida, logró materializar con base a mucho trabajo, esfuerzo y pasión.

Redacción: Nancy Pérez - @elperiodista_sv - Foto: Oscar Alvarenga

Tres pequeños hoteles, huéspedes prestigiosos de negocio o que hacen turismo y que llegan del exterior y más de 25 empleados, convierten a Hoteles Villa Serena en uno de los pequeños hoteles más exitosos de El Salvador.

Se trata de pequeñas posadas que son dirigidas por una mujer visionaria y con espíritu de lucha que comenzó en el negocio sin imaginar, que se convertiría en el sustento diario para sus hijos.

Bellyni Sigüenza nació siendo empresaria sin sospechar. A sus 13 años comenzó vendiendo frutas de la temporada en el Mercado Central, luego de ver las necesidades que acontecían en su hogar.

Dividir su tiempo entre el estudio y el trabajo no le implicó sacrificio, al contrario desde pequeña tuvo esa sed de conocimiento gracias a su madre.

Nacida en Ciudad Delgado, estudió en la Escuela Edelmira Molina por la mañana y por la tarde se dedicó a comercializar las frutas de estación, donde en su canasto no solo cargaba sus sueños, sino toda aquel fruto con el que ayudaba a su familia a subsistir.

Pasar pruebas difíciles como el fallecimiento de su madre cuando apenas tenía siete años y ver las carencias que había en su hogar no la aquietaron, al contrario la hicieron una joven fuerte y con mucha visión.

Su interés por ser alguien en la vida la llevo a vender las frutas hasta en la escuela. “Recuerdo que le compraba las mejores guayabas a una señora que vendía cerca de la escuela y yo se las revendía a mis compañeros”.

Bellyni recuerda que al cumplir 15 años, su padre, un hombre del que guarda los mejores recuerdos y que la formó en valores decidió que no vendiera en las calles de San Salvador y le consigue que colabore en un negocio grande en el mercado.

Durante todo ese tiempo nunca perdió el interés por estudiar, siempre supo que si quería lograr el éxito debía estudiar.villaserenados

Es así como continuo vendiendo frutas en el mercado y en la tarde haciendo prácticas en una oficina para que la noche la dedicara a estudiar contaduría pública en la entonces Escuela Nacional de Comercio (ENCO).

En la mente de la joven visionaria siempre había un sueño por el cual luchar y es que ella quería tener su propia oficina donde poder trabajar y contribuir hacia los demás.

Graduarse de contadora le abrió las puertas para poder trabajar ya no en el mercado de Ciudad Delgado, sino en una compañía constructora (1973) donde ya antes había hecho sus prácticas.

Su amor al trabajo, disciplina, perseverancia y responsabilidad fue tan bueno que en poco tiempo paso de una contabilidad a llevar seis en la misma empresa.

Doña Bellyni recuerda que para continuar sus estudios en la Universidad de El Salvador fue a clases muy temprano así como de noche para que eso no le afectara con el trabajo.

Su ambición de aprender la hizo cada día crecer no solo como persona, sino también en su aspecto laboral, luego de años de sacrificios se graduó de la UES como Contador Público Certificado.

“La vida no me dio una oficina me dio tres, en el camino uno va construyendo”

Después de ocho años de trabajar para la compañía constructora decidió que era el momento de montar su propia oficina y es cuando se decidió volar y dedicarse a auditar. “Mi primera oficina fue un espacio muy pequeño, un escritorio que recuerdo que ellos me lo vendieron, una secretaria y un mensajero, ellos me ayudaron para que el trabajo siempre estuviera ahí”.

Pero su espíritu visionario y de guerrera la llevó aventurarse en el mundo del negocio de bienes y raíces (1891-1995).

No obstante, la dura prueba llegó y quebró, pero nunca perdió la fe, ya que siempre tenía la espinita de montar un hotel para que las personas se pudieran hospedar.

Sacar fortalezas de las debilidades la llevo a modificar la casa que antes le había funcionado como oficina en la Colonia Flor Blanca es así como nace el primer hotel pequeño Villa Serena.

"Apoyarse de la Cámara Salvadoreña de Turismo, (CASATUR), Conamype, y la Asociación Cultural Nueva Acrópolis ayudaron en su crecimiento."

“Comenzamos con seis habitaciones en el hotel y tuvimos la suerte que después de publicar un anunció se lograron alquilar para seis meses, esto me motivó a hacer más habitaciones, ahora contamos con 16”.

Después de ver como el negocio comenzó a ascender decidió hacer sociedad con el licenciado José Miguel Carbonell y Alfonso Carbonell con quienes lograron abrir el hotel Villa Serena Escalón (2000).

Percibir la satisfacción de los huéspedes con sus servicios y atención de calidad los motivó a inaugurar el tercer hotel ahora en la colonia San Benito (2005).

Sin duda, el crecimiento de los hoteles de acuerdo con la empresaria estuvo fundamentado en la atención y servicio brindado a los huéspedes, por parte de quienes conforman la empresa.

“El corazón de Villa Serena son los empleados y por ello siempre nos preocupamos por que estén capacitados”.

villaserenatresDoña Bellyni reconoce que después de haber iniciado en Villa Serena, Flor blanca con cuatro personas, ahora su recurso humano del que se apoya son más de 25.

Mientras ella disfruta de hacerla de todo: “Le hago de motorista, gerente de mercadeo, recepcionista. Me gusta lo que hago y la ventaja es que puedo resolver cualquier situación de inmediato porque soy yo quien tomó las decisiones”.

Para la empresaria quien ha procreado dos hijos el éxito de Hoteles Villa Serena se debe a sus empleados hacen sentir a los huéspedes como en casa, además de que siempre están pendientes de innovar.

Comprometidos con la sociedad

La empresaria amante de los paseos al aire libre comentó que en 2012 iniciaron todo lo relacionado con las normas de calidad. “Fuimos el primer hotel certificado en normas de calidad ISO, además de haber implementado las norma de calidad de los pequeños hoteles”.

Doña Bellyni comenta que ahora son el único hotel de la región centroamericana que participa en cambio climático en impacto global, “queremos siempre estar a la vanguardia y pensamos en hacer algo mejor y diferente”.

Pero su labor no termina ahí, en el 2007, emprendieron el trabajo de asumir la responsabilidad Social en áreas vitales de la mano con el medio ambiente, consumo de agua, entre otros factores.

Trabajar de la mano con el Caserío La Bendición del Lago de Coatepeque desde hace siete años también forma parte de su responsabilidad social.

Su deseo por ayudar a los demás la ha llevado a crear una alianza con Tour Bus, llevan a los huéspedes a los diferentes lugares turísticos que El Salvador ofrece como destino.

Al hacer un retroceso en su vida doña Bellyni comenta que nunca se imaginó lo que ahora es, pero si está consiente que siempre trabajo para ser diferente y poder hacer cada día las cosas mejor.

“Ahora esto se ha convertido en un verdadero lugar turístico, las personas que antes tenían ramadas gozan de muelles y los lancheros poseen su propio equipo para que los turistas se sientan más seguros”.

Agradecida con Dios y la vida

Y aunque todavía tiene un sueño por cumplir, el cual es dirigir un hotel para atender a personas mayores, sabe que aún no ha llegado el momento porque Dios no lo ha creado así.

Ella se siente más que agradecida con Dios y la vida por todas las bendiciones recibidas.
Pero su lucha no termina ahí ya que dice tener más energías así como muchas ilusiones de que aún tiene más dar. “Quiero ver a mis nietos crecer porque los siento como mis hijos”.

 

 

FRASES

“El crecimiento se da a través de una buena lectura, escuchar buena música, así como rodearse de personas positivas y con las que pueda entablar una buena conversación, sin dejar de lado ese contacto y dialogo que mantiene de forma constante con Dios”.

Entre sus pasatiempos favoritos está el trabajo: “No lo siento como tal, al contrario me siento útil sirviendo a los demás, amo lo que hago y me gusta”.

“Cuando voy a un supermercado ya aprendí a elegir lo que voy a comer, cuando leo un libro, ya aprendí lo que debo leer, para encontrar información que me ayude a mi crecimiento personal”.