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Lavanda1PrincipalEl aroma del aceite de lavanda puede despertar varias sensaciones. Más allá de su delicioso aroma aporta grandes beneficios.

Redacción y foto: mejorconsalud.com

 

 

El aceite de lavanda es uno de los más utilizados tanto en medicina como en cosmética por sus múltiples propiedades. Desde la antigüedad ya conocía parte de su potencial y hoy, debido a investigaciones científicas se han conocido muchas más propiedades.

Su característico color morado es uno de los atributos que hacen tan especial al aceite de lavanda. Además se trata de uno de los aceites puros y naturales empleados para masajes relajantes y múltiples tratamientos en aromaterapia.

¿Cómo hacer el aceite de lavanda?

La lavanda es una planta aromática y estimulante ayuda a combatir los cólicos, trastornos digestivos, problemas de origen nervioso, entre otras funciones.

El aceite de lavanda se puede comprar en perfumerías o en herbolarios, pero suelen ser bastante caros, los económicos resultan ser muy suaves y con muy poca concentración del producto. Por eso lo puedes elaborar tú mismo. Se trata de un proceso muy sencillo y económico que te permitirá tener a mano el aceite y disfrutar de los máximos beneficios.

Materiales:

Flores secas de lavanda.

Aceite de oliva o girasol.

1 frasco pequeño de cristal.

Procedimiento

En el frasco de cristal dejar macerar al sol durante 3 días las flores de lavanda junto con el aceite de oliva.

Luego de 3 días agitas el contenido pasas la mezcla a otro frasco a través de un colador fino o filtro de café.

Ya está listo para utilizar y disfrutar.

Recuerda que los aceites esenciales nunca deben ser ingeridos.

Es mejor hacer una prueba echando unas gotas en un algodón y masajeando con el antebrazo, es la manera de saber si somos alérgicos al producto.

El aceite lo puedes utilizar para aplicar en masajes en las sienes, en caso de dolor de cabeza, o en los masajes relajantes en el cuerpo.