Pauta para Banner Superior
Twitter Facebook    

logo1

ULTIMAS NOTICIAS
  • Loading

generacionHace un par de años aprendí la costumbre de plantearme metas y rediseñar mis sueños, y me encantaba ese proceso porque me transportaba a cosas buenas que quería realizar, el solo hecho de visualizarlas me hacía feliz, revisar tiempo después que había logrado conseguir varias de mis metas me hacía sentir que todo tenía sentido.

Redacción: Equipo Generación Azul 

Soñar (generando ideas) es un proceso cognitivo, el cual sin duda alguna se ve afectado por nuestro entorno y toda la información que recibimos de él. Los humanos tenemos la capacidad de generar cientos de procesos cognitivos. Estos procesos son los encargados de focalizar nuestra atención, procesar la información que percibimos, almacenarla y transformarla.

Walt Disney, es uno de los personajes más icónicos a nivel empresarial, pero para llegar allí no lo tuvo nada fácil (Visitar su Biografía o si prefieren ver la película Walt El Soñador), y la mayoría de frases famosas acuñadas a este personaje tienen un punto en común, enfrentar la adversidad y nunca dejar de soñar.

El Salvador viene arrastrando una serie de problemas estructurales desde hace décadas que no han sido tratados de forma correcta en todo este tiempo y puede intuirse que dentro de personas encargadas de llevar el rumbo de este país falta mucha preparación pero sobre todo imaginación.

Nuestro país no es el primero que enfrenta una gran crisis, no es el único que vivió una guerra o que vive una guerra, hay países con historias de éxito como Irlanda, Lituania, Singapur y otros que sin tener una cantidad ilimitada de recursos (como nosotros) no sólo monetarios, supieron llevar a buen término dichas crisis.

Les pregunto estimados lectores ¿Creen que los procesos cognitivos de las personas que asumieron las riendas del país tuvieron algo que ver? ¿Creen que las ideas de los empresarios quienes arriesgaron sus capitales y las de los ciudadanos que se unieron y pusieron su mejor esfuerzo sumaron para salir adelante? La realidad es que como decía Walt “uno no se da cuenta de cuando sucede, pero una patada en los dientes puede ser la mejor cosa que te puede suceder en un momento dado”.

Normalmente los fines de ciclo (como este final del año), nos sirven para evaluar nuestros resultados, nuestra realidad y sobre todo para tirar las líneas sobre las cuales vamos a trabajar a futuro. Es cierto que tenemos suficientes ejemplos para que nuestra fe se vea debilitada, como: la cifra de casi 6,600 muertos este año para un país que “no está en guerra” es astronómica, que los precios de la canasta básica y no básica están por las nubes, como el hecho que entre el gobierno y sus instituciones están saqueando nuestros bolsillos y que los casos de corrupción estén latentes y queden impunes. 

Con todo lo anterior en contra, es lógico que nuestra mente solo nos empuje a tener sentimientos de miedo, estrés, frustración; pero no debemos olvidar quienes somos, no debemos olvidar que detrás de nosotros vienen otras generaciones a las cuales les estamos heredando únicamente un país en ruinas, y al menos yo no me siento cómoda con esa idea.

Muchos dirán que ser optimista en estos tiempos es como vivir en una burbuja, puede ser cierto, pero también ser optimista y soñador es una forma de mantenerte cuerdo, tratando de enfrentar el miedo, buscando maneras de vencer las barreras y transformar los retos en nuevas oportunidades.
Nuestras conversaciones deberían hablar de lo que queremos y cómo lo haremos, más que del miedo que sentimos. Hay que darle poder a todo lo positivo que toque nuestras vidas, a aquellas cosas que nos inspiran.

Este nuevo año es una oportunidad y una invitación a comenzar a hacer las cosas de forma diferente, para escribir una nueva historia para El Salvador. Cierro con una cita de Diego El Cholo Simeone: “Cuando corazón y mente están unidos, todo es posible. No siempre ganan los buenos, ganan los que luchan”. Luchemos por El Salvador.