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JenniferBarillas1PrincipalUna de las piedras angulares para tomar decisiones en tu negocio es conocer bien a la competencia.

Por: Jennifer Barillas (Fundadora Revista www.mpoderate.net)      Fotos: Raquel Goldsher

Para mí es importante la competencia como una referencia. Presto atención al desempeño profesional y siento respeto por cualquier persona que haga bien su trabajo.

En resumen, si alguien me viene con el cuento de que otra persona lo está haciendo mejor que yo, que por qué no hago lo mismo, pues me alegro por ellos y sigo mi camino. A estas alturas de mi vida tengo suficiente trabajo con lo que hago como para estar pendiente de lo que hacen los demás. Lo haré si no supone una pérdida de tiempo.

He asistido a muchos eventos y siempre surge el personaje inconforme porque invitaron también a su competencia o se molesta de que haya vendido más ese día o le hayan prestado más atención, etc...

¿Cómo podemos pasar de una observación de hechos desde el escenario profesional y llevarlo al terreno novela personal? Sencillo. Cuando pensamos que el negocio somos nosotras. Y no lo somos. El negocio, aún la misma marca personal no es nosotros.

Distanciarme del negocio es esencial para mí. Y cuando veo a otras personas haciendo el drama, me miro a mí misma y me cuestiono si hago el mismo berrinche. 

Le presto atención a la competencia con el mismo interés que veo el tanque del auto para ver si voy a seguir unos cuántos kilómetros en ese vehículo. Pero no es lo que me determina el camino. Mi hoja de ruta no la lleva el tanque de gasolina, la hoja de ruta la llevo yo.

Compite contigo

Esta frase, si no la tomamos a la ligera, y volverla cliché puede ser constructiva. Sobre todo, si lo vemos desde la perspectiva del océano azul, donde la competencia se vuelve irrelevante.

La teoría del océano azul es completamente de avanzada. ¡Y me encanta! Porque parte de que te conozcas a ti misma lo suficiente para querer hacer una gran diferencia en el mercado. Esto implica muchos esfuerzos, pero vale la pena.

livianaNo considero que inventé nada nuevo con la revista, en cuanto a su formato. Pero no existían revistas femeninas fuera de la moda, la belleza o la salud médica en el país y en un formato digital. Y opté por este espacio para mujeres que buscaban información para su crecimiento laboral y personal, principalmente.

En mi caso inicié con un formato digital, donde no había una en el país que se dedicara a dar tips de negocios, con mujeres profesionales que escribieran. Además, compartíamos historias de mujeres que emprendían y otras que ya tenían experiencia y recorrido. Todas son valiosas. 

Lo inicié con el deseo de hacer algo en mi metro cuadrado. Estudié posibles competidores y no encontré revistas digitales enfocadas seriamente a negocios y superación personal. Sus redes sociales también. Y veía que era más sobre su vida personal que enfocada a las mujeres y estar a su servicio. 

Cambiar la forma en como ves la competencia

La teoría de océano azul se basa en que no cambies de rubro, sino que, a partir de lo que ya tienes puedes hacer giros que abran espacios a nuevos mercados inexplorados. Estos nuevos mercados podrían generar nuevos ingresos a tus negocios.

En otra ocasión me iré a la parte teórica del océano azul, pero hoy deseo mencionarlo como el mejor punto de referencia de que la competencia no es el enemigo y no hay razón para mirarlo demasiado.

En mi caso, me di cuenta que me estaban solicitando consultorías en marketing digital y, sin saber, poco a poco fui adquiriendo clientes en este nuevo nicho. Ese giro me llevó a nuevos lugares y experiencias. Y me eduque en esa área para dar un mejor servicio.

Un competidor es un apasionado en eso mismo que tú haces y eso está bien. Como dicen las abuelitas, para todos da Dios. Procuro mantener ese pensamiento de abundancia aún en los días que recibo muchos no.

La mejor decisión que he tomado en estos casi tres años de trabajar con Mpoderate ha sido mantenerme en constante educación. Y luego salir a la calle a poner todo en práctica.

Respeto a las personas que se dedican a lo mismo que yo. Y francamente no quiero saber qué subieron a sus redes hoy o mañana. Se que están compartiendo más de lo que a mí me gustaría ventilar de mi vida cotidiana y eso lo considero una diferencia positiva.

En los negocios mido la actitud de las personas. Quien se siente incómodo que le copien es porque piensa desde la escasez, piensa que sus buenas ideas son agotables. O probablemente no quieren que le copien eso que copió.

No hay que perder la paz si otros nos siguen o nos miran. Tampoco nosotros vamos a perder la salud mental y emocional viendo cada paso, cada vuelta que hace el otro. Eso se puede volver un distractor poco productivo y en una conducta autodestructiva.

Les comparto mi pensar, porque hace falta decirlo abiertamente. No perdamos la paz por lo que otros hacen. No hay que dejar ir lo más valioso, la dicha del momento presente.

En la paz mental damos la oportunidad de que la creatividad se asome. Es en esos momentos que afloran las ideas, en la calma o el deseo de superación personal.