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La lectura está quedando en el último lugar para algunas personas, hoy en día ya no regalan libros, en ocasiones no es prioridad comprar uno, sino que hay otras cosas que son más importantes que las personas desean adquirir.

Por Esther Rivera

El escritor chileno, Pablo Neruda en su frase: “Muere lentamente quien no lee” hace una referencia que las personas que no leen mueren lentamente en el germen de la ignorancia, creo que la lectura es un hábito que se hace desde pequeños y es muy difícil que las personas ya grandes lo adopten, pero no imposible retomar el hábito hacia la lectura.

LIBROSPara empezar hablar sobre que es lectura Antonia Sáenz en su libro: “La lectura, arte del lenguaje” afirma que es una compleja actividad mental, que envuelve el reconocimiento visual de los símbolos, la relación de las palabras con las ideas y sentimientos que contienen.
Es importante saber que es lectura y saber que muchos teóricos también catalogan a la lectura como una actividad de aprendizaje y entretenimiento del disfrute y goce de quien lo sabe disfrutar.

Hoy día no es común ver a las personas leyendo, ya sea en el asiento de un autobús, en las bancas de un parque, menos en un restaurante, poco a poco esta costumbre se va desvaneciendo por varios factores que influyen por ejemplo, que la lectura ya no se inculca desde el núcleo familiar, hoy los padres en vez de regalar un libro a sus hijos, regalan cosas materiales banas.

Tampoco en los centros educativos, los libros son una prioridad, pues los niños y jóvenes los utilizan para cada materia y solo uno de lectura general.
Otro factor es que la tecnología también ha influido en que las personas ya no tengan el hábito de lectura y aquí queda bien la frase que Albert Einsten que dijo: “Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo solo tendrá una generación de idiotas”.

Y realmente eso se pude ver en nuestros días como pasamos sumergidos en medio de la tecnología, ya sea teléfonos móviles, tablet, computadoras o cualquier dispositivo que tenga conexión a internet.

Toda esta revolución informática ha hecho que muchos se olviden de andar en sus manos un libro y no un dispositivo sofisticado.

Pero esto no solo se puede decir que pasa en todo el mundo, sino también en el país, es muy raro y quizá hasta difícil ver a un niño o adulto leyendo, no reconocen de los beneficios que el hábito de la lectura tiene como proporcionar la experiencia estética y emocional que permite al lector apreciar mejor la vida, en el hecho que éste imagina, los mundos que existen solo dentro de los libros.

Otro de las ventajas que ofrece leer es que contribuye al enriquecimiento constante del vocabulario por parte del niño, así como al uso correcto de la construcción gramatical y mejora creciente de la ortografía.

Éstos son unos de los beneficios que ofrece la lectura, y yo creo que es por eso que por parte del Gobierno salvadoreño está tratando de hacer lo posible para inculcar el hábito hacia la lectura y es por eso que el pasado miércoles 11 de noviembre el presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, lanzó el programa “Lectura para la Vida”.

Este programa tiene como objetivo que por medio de la lectura las nuevas generaciones no olviden la identidad cultural; debo admitir que es un buen intento por parte de las autoridades que para que los jóvenes no olviden el sentido nacional de la cultura se aumenten las lecturas en los centros escolares.

Pero por el momento esta lectura será para que los niños y jóvenes puedan leer durante el periodo de vacaciones, pues por parte del Ministerio de Educación se ha realizado la impresión de 175 mil ejemplares de siete obras reconocidas nacionales, entre ellas están “Cuentos de Barro” de Salvador Salazar Arrué, “Cuentos y Narraciones” de Francisco Gavidia y “Una Vida en el Cine” de Alberto Masferrer.

Realmente siento que es un buen proyecto que están realizando para incentivar a los niños, niñas y jóvenes salvadoreños a no olvidar la cultura por medio del aumento al hábito de la lectura.

Creo también que es un intento a bajar los índices del analfabetismo en la sociedad salvadoreña, pues en el marco de la celebración del Día Internacional de la Alfabetización, que se celebra cada 8 de septiembre, el presidente Cerén mencionó que desde 2009 en el país se redujo la tasa de analfabetismo en 6.1 puntos porcentuales, situándose este año en 11.8% de la población.

Y el ministro de Educación, Carlos Canjura, abono en ese evento que ellos pretenden que en 2019 El Salvador se puede declarar como un país libres de analfabetismo, y es por eso que tienen programas para erradicarlo totalmente por medio de estos proyectos de lectura intensa a los niños, niñas y adolescentes.

Es muy importante ver además los intentos que se están haciendo por parte de las autoridades, es de tomar conciencia que nosotros podemos erradicar el estigma de la no lectura y de aumentar ese hábito en nosotros y en los que nos rodean.

Es por eso que los que ya son padres o los que vamos en ese camino reflexionemos si queremos un país lleno de gente ignorante con aparatos informáticos en las manos o queremos a personas con nuevas y mejoradas ideas, así como lo expresó Albert Einstein: “La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original” haciendo referencia a explorar el mundo de un libro.

 

 

 

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