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El Biofertilizantes lo utilizan en el cultivo de maíz, frijol y café como alternativa agroecológica para una producción sostenible en El Salvador. El proyecto Biofertilizantes se ejecuta en 30 municipios distribuidos en 10 departamentos, en cada municipio se atienden 100 productores y productoras.

Redacción: Jennifer Abarca    Foto: cortesía

Fidel Ricardo Mira, un productor que reside en el cantón San Felipe, municipio de San Juan Opico, y que es atendido por la agencia del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal “Enrique Álvarez Córdova” (CENTA), implementa como una opción diferente los biofertilizantes. Fidel1Principal

Comenta Ricardo que ha sido capacitado en el uso y aplicación de micorrizas (biofertilizantes), elaboración de biofermentos (abonos foliares orgánicos), elaboración de caldos minerales como el sulfocálcico para el manejo de plagas y enfermedades, y la mineralización de suelos con las harinas de rocas; y, por segundo año consecutivo, recibió insumos para el establecimiento de sus parcelas de maíz y frijol. 

Al referirse a la siembra del maíz, ilustra que empanizó (revolvió) la semilla de maíz con la micorriza, lo sembró, y a los 8 días después de sembrado, aplicó la harina de roca a un distanciamiento de unos 20 centímetros del tallo de la planta, luego lo fertilizó con un mínimo de fórmula y sulfato. 

A pesar que la fertilización fue “una saladita” (colocar solo un poquito), la milpa fue excelente, no tuvo requemo, y le he sacado suficiente elote para hacer atol, riguas, tamalitos, regalé bastantes elotes, y todavía tengo maíz”, mencionó el productor.

En cuanto al cultivo de frijol que sembró al relevo del maíz (a finales a agosto), después de empanizarlo con la micorriza, se está desarrollando muy bien y está muy sano. “Gracias a Dios los insectos que le han llegado los he combatido, y no le han ocasionado ninguna enfermedad”, agregó el productor.

Según lo expresado por el agricultor, los resultados en el cultivo de maíz fueron muy buenos, y así espera que sean con la producción de frijol, el cual, por el momento, se está desarrollando muy bien.

Erasmo Gómez, extensionista del CENTA afirma que este año se le entregó al productor 1 kilogramo de micorriza para la inoculación de la semilla de maíz, y medio kilogramo para la semilla de frijol, además de un metro cúbico de harina de roca y semillas de maíz y frijol para siembra de una parcela.

“El objetivo, tanto de las capacitaciones en la elaboración de productos orgánicos, así como de la entrega de la micorriza y la harina de roca, es que los pequeños productores aprendan a manejar sus parcelas de maíz y frijol en forma agroecológica y no tengan que recurrir a mayores cantidades de fertilizantes para obtener mayor producción, o al incremento en el uso de agroquímicos para el manejo de plagas y enfermedades”, agregó el técnico.

Por ello, el proyecto contempla algunas acciones agroecológicas como la aplicación de micorrizas, a través de las cuales se mejora la absorción de nutrientes en el suelo, se accede a fuentes de fósforo no disponibles para las plantas, aumentan la absorción de agua, protegen a la raíz frente a parásitos, entre otras ventajas; la mineralización de suelos para recuperar los microorganismos de suelo, es decir, volverlo productivo.

Los municipios beneficiados son; San Miguel, Chinameca, San Jorge, Carolina, San Antonio del Mosco, Nuevo Edén de San Juan, Sesori, Berlín, Santiago de María y Tecapán, Jocoro, Divisadero, Conchagua y Yucuayquín.