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Cintamanzana1PrincipalHay dos trastornos alimenticios comunes la bulimia y anorexia y con frecuencia afecta a adolescentes, jóvenes y hasta a los adultos mayores. Hay estrategias para ordenar nuestro organismo, sin necesidad de optar por conductas que dañan la salud física y mental de las personas.

Redacción                  Foto: Internet

Los médicos especialistas definen que los trastornos alimenticios se desarrollan durante la etapa de la adolescencia, tiene sus efectos fuertes en la salud, entre los más comunes incluyen el aislamiento y la autoestima.

Los trastornos de la alimentación más frecuentes son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, y el trastorno alimentario compulsivo y se desconoce la causa; sin embargo, ciertos factores pueden hacer que los adolescentes corran riesgo de padecer trastornos de la alimentación, entre los que citan los siguientes, según eñ sitio web https://www.mayoclinic.org/

La presión social es uno de los factores más comunes porque la cultura popular tiende a poner énfasis en ser delgado. Incluso con un peso corporal normal, los adolescentes pueden tener la percepción de que están gordos, pero en diversas ocasiones es hasta la misma familia que incide en llamar gordo o gorda al paciente, esto puede desencadenar una obsesión por bajar de peso y hacer dieta, al azar y sin el acompañamiento de un especialista en el tema.

La participación en actividades que valoran la delgadez, como el modelaje y el atletismo de élite, puede aumentar el riesgo de padecer trastornos de la alimentación en los adolescentes.

Otro detalle importante es la genética o factores biológicos pueden hacer que algunos adolescentes sean más propensos a presentar trastornos de la alimentación. Los rasgos de la personalidad, como el perfeccionismo, la ansiedad o la rigidez, también influyen, según los expertos.

Entre las señales de alarma que pueden indicar la presencia de un trastorno alimentario se incluyen: Omitir comidas, poner excusas para no comer o comer a escondidas, centrarse con exceso en la comida, así como preocuparse mucho del qué dirán de tu cuerpo, si estás gordo o flaco, lo importante es que tú estés satisfecho con tu propio cuerpo, sin importar lo que digan los demás. Es tu cuerpo y debes cuidarlo, protegerlo.

Otra señal es mirarse con frecuencia al espejo para ver los defectos que se percibe, ejercitarse en exceso, ir al baño de manera habitual inmediatamente después de comer o durante las comidas, expresar depresión, enojo, vergüenza o culpa respecto de los hábitos alimentarios, entre otras cosas.

Cómo podemos prevenir los trastornos alimenticios

Los psicólogos recomiendan que, para prevenir trastornos alimenticios, es importante hablar con tu hijo o hija sobre los hábitos alimenticios y la imagen corporal.

Nos ayuda a motivarlos para que adquieran hábitos alimenticios saludables, hacerles ver cómo la alimentación puede afectar la salud, el aspecto y el nivel de energía.

Por ejemplo, los programas de televisión, las películas y los sitios web y otros medios pueden enviarles a los adolescentes el mensaje de que existe un solo tipo de cuerpo aceptable. Alienta a tu hijo a discutir y cuestionar lo que escucha y lo que ve, especialmente en sitios web u otras fuentes que promuevan la anorexia como una elección de estilo de vida en lugar de tratarla como un trastorno alimenticio.

Fomenta la autoestima. Respeta los logros de tu hijo adolescente y apoya sus objetivos. Escúchalo cuando hable. Busca las cualidades positivas de tu hijo, como la curiosidad, la generosidad y el sentido del humor. Recuérdale a tu hijo adolescente que tu amor y aceptación son incondicionales: no dependen ni del peso ni de la apariencia.

Enseñarles a tomar decisiones conscientes sobre tu estilo de vida y siéntete orgulloso de tu cuerpo, también es una buena actitud para que ellos cambien su perspectiva sobre los trastornos alimenticios.

Fuente: https://www.mayoclinic.org/