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SECTOR CAFICULTOR SIGUE SIN PODER RECUPERARSE

 

La plaga de Roya y el más reciente periodo de sequía golpearon este año a los productores de café, se prevé una cosecha del grano que podría llegar a los 900 mil quintales.

 

Redacción: Alfredo Melgar - @elproyec - Foto Cortesía MAG

Según las proyecciones de la Asociación Salvadoreña de Beneficiadores y Exportadores de Café (ABECAFE), si bien se espera una mejora significativa en la producción del grano para la cosecha que está próxima a desarrollarse, la misma rondará entre los 850 y 900 mil quintales y no el 1.1 millones que espera el Ministerio de Agricultura y Ganadería anticipó el Director Ejecutivo de la referida Asociación, Marcelino Samayoa.

El representante de los caficultores advierte que, aunque se tomaron algunas medidas para contrarrestar los efectos de la Roya, el cambio climático abonó para que la producción fuera menor que la esperada. “Pero después vino la sequía, tenemos un ataque fuerte de Roya ahorita en occidente”, explicó.

La cosecha 2012-2013 fue de 680 quintales, por lo que hay una leve mejora en la producción de al menos 170 mil quintales; en la actualidad, el precio del grano en el mercado internacional ronda los $200, lo cual ha contribuido a paliar los efectos de la baja en la cosecha.

Marcelino Samayoa califica la situación como una catástrofe, “y lo peor es que el área que tiene vocación cafetalera su otra vocación es bosque natural, y usted sabe que la rentabilidad el bosque natural es mucho menor, y que el trabajo, o sea la generación de empleos, del bosque natural es prácticamente nulo; entonces aquí estamos perdiendo fuentes de trabajo, divisas, impuestos, y estamos perdiendo nuestro mejor material de defensa ecológico”, detalló el director ejecutivo de ABECAFE.

En materia de pérdidas de empleos, según las estimaciones del Concejo Salvadoreño del Café y la Fundación Salvadoreña para la Investigación del Café (PROCAFE), cada quintal del también denominado grano de oro genera 12.5 trabajos directos durante el año. En términos generales, se ha perdido un aproximado de 70 plazas.

Samayoa advierte que otra cantidad importante de trabajos indirectos también se han perdido a consecuencia de la Roya y la sequía; “le menciono el transporte, acuérdese que cuando se transporta (el café) se transporta en uva fresca, o sea 5 quintales de uva por una de oro, cuando usted está hablando de transportar 1 millón de quintales menos, está hablando de transportar 5 millones de quintales menos de uva fresca”.

Según el análisis del Director Ejecutivo de ABECAFE, basado en el ejemplo anterior, adicionales a los empleos directos, por cada quintal de café se generan otros ocho puestos de trabajo permanentes en actividades relacionadas indirectamente con la producción del grano.

Aunque el Ministerio de Agricultura y Ganadería distribuyó fungicida para eliminar el hongo de la Roya, el problema sigue presente y ocasionando pérdidas en la producción en la zona occidental del país, la cual concentra poco más del 70% de los terrenos cultivados especifica Samayoa.

“Los fungicidas son buenos porque funcionan, y sirven para cubrir una aplicación en el parque cafetalero, en el caso personal ya llevo dos aplicaciones, pero hay gente que lleva cuatro”, expresa el cafetalero haciendo ver que las cantidades del referido control de plagas distribuidas el MAG son insuficientes para cubrir la demanda.

Sobre este mismo tema, el ex presidente de la Fundación Salvadoreña para la Investigación del Café (PROCAFE) Raúl Zaldaña afirma que “definitivamente es insuficiente (el fungicida distribuido por el MAG), acuérdese que los cafetaleros necesitamos por lo menos tres aplicaciones, y lo que dieron es para una aplicación y para todos aquellos cafetaleros pequeños”; no obstante, reconoce que “algo ha ayudado”.

Si se compra el fungicida en el mercado local, para cubrir una manzana de terreno cultivado se requiere de un aproximado de entre $30 y $35; Raúl Zaldaña precisa que en su caso particular, ya suma tres aplicaciones del químico, dicho costo extra tiene que ser absorbido por el productor.

“Y estamos hablando de 3 aplicaciones, son más de $100, y hemos estado vendiendo nuestro café con precios que llegaron el año pasado hasta $60 o $70” resalta Zaldaña, quien también ve que los precios actuales de $200 sirven para encontrar un mínimo alivio para los cafetaleros.

Tiempo de decisiones

Tanto el ex presidente de PROCAFE como el Director Ejecutivo de ABECAFE coinciden en que es el momento de tomar decisiones que contribuyan a combatir los enemigos biológicos del parque cafetalero del país; la mejor opción es renovar los arbustos de cafeto, aunque dicha medida requiere de una importante inversión.

“Los arbolitos se hicieron viejos, entonces hay que renovarlos, y para renovarlos ¿Con qué los vamos a renovar? Es la primer pregunta; los vamos a renovar con variedades resistentes a la Roya, o los vamos a renovar con variedades tradicionales”, se cuestiona el Director de ABECAFE.

La decisión de sustituir el actual bosque cafetalero con variedades resistentes a la Roya no es una decisión que deba ser tomada a la ligera, advierte Marcelino Samayoa, el representante de los beneficiadores del grano sostiene que se debe hacer un estudio científico para regir todo el proceso de renovación.

Mientras la decisión se toma “este invierno ya se perdió, y los anteriores también ya se han perdido ¿Por qué no discutimos eso? Porque de eso se trata. No hay una política cafetalera, yo creería que lo más importante en este momento es diseñar un apolítica cafetalera participativa de todos los sectores para que entre todos podamos diseñarla y ver para dónde vamos”, enfatizó Samayoa.

El otro aspecto que condiciona el cambio del bosque de café es el económico, indica el ex presidente de PROCAFE, Raúl Zaldaña; “para renovar una manzana de café andamos entre $4 mil y $5 mil, y es una inversión que la vamos a ver después de 3 o 4 años”, agrega.

En lo que a financiamiento se refiere, el gobierno ha puesto a disposición de los productores líneas de crédito en todo el sistema bancario del estado; no obstante, el problema con el que se tienen que enfrentar los cafetaleros es la poca capacidad para acceder a los mismos, añade.

“Los bancos ven su capacidad financiera y lamentablemente dentro de los cafetaleros habemos muchos que financieramente hablando ya no calificamos; no porque los créditos sí ahí están”, aclara Zaldaña refiriéndose a la poca capacidad del sector para honrar las deudas.

La baja en la producción del café a causa del hongo de la Roya hizo sentir el impacto en un descenso de las exportaciones totales de hasta menos 5%, dicho efecto ha ya se había anticipado asegura el Presidente del Banco Central de Inversiones (BCR) Oscar Cabrera Melgar. “Otra de las variables que nosotros hemos agregado fue los efectos de la Roya en el café”, indicó el funcionario.

Según el recuento más reciente de la caída de las exportaciones hechas por el Banco Central de Reserva, el sector del café es el que refleja el peor descenso. En agosto de este año, la cifra total exportada llegaba a los $96.1 millones; mientras que en el mismo periodo del año anterior el registro era de $214.5 millones.

En términos porcentuales, las exportaciones tradicionales, en las que está incluido el café, son las que reportan la caída más abrupta llegando al -36.9%; mientras que en el caso particular del grano de oro el descenso es del -55.2%, reflejan las estadísticas del BCR.